Sucede en la ruta

Sucede en la ruta

Una buena forma de sentir que estoy siempre «allá afuera» es revisando viajes. Al mirar las fotos vuelven a aparecer algunas de las sensaciones que inspiraron aquellos días. Buscando en mis archivos rescaté algunas imágenes de diferentes viajes: esperando un bus en la calle en el País Vasco, haciendo nuevos amigos en París, durmiendo en un coche dormitorio en un tren ruso, visitando una escuela en Guyana o retratando a un amable barbero en Fez. Afortunadamente siempre tengo una cámara cerca que me permite registrar el momento y recordar aquella experiencia.

Hondarribia, País Vasco / Cuando viajas con una mochila no consideras aquel elemento sólo como el «contenedor» de tu ropa, por lo menos a mi me sucede así. La mochila se transforma en tu compañera, en una protagonista más de la aventura que define tu personalidad. Ahí está a tu lado, siempre noble esperando el siguiente destino que se acerca.

Paris, Francia / ¿Recuerdan aquella imagen de Paris en que me veo reflejado en una ventana?, le estaba haciendo una foto a esta pareja de amigos que tomaban un café antes de irse al trabajo. Ellos se dieron cuenta de mi presencia pero pareció no molestarles. A la distancia intercambiamos sonrisas y algunas señas para que siguieran en lo suyo. Luego de disparar varias veces crucé la calle a saludarlos y conocer sus nombres. Stephanie y Saxon, pasaron de ser dos desconocidos tomando café a los protagonistas de una de las fotos que más recuerdo de Paris.


Moscú, Rusia / Cuando estás viajando las cosas se suceden con velocidad y a veces una selfie te sirve para recordar detalles. Aquí estoy en el camarote superior de un coche dormitorio en el ferrocarril ruso que conecta casi todo el país. Viajar de noche es mucho más conveniente porque puedes dormir el trayecto, ahorrar dinero por ser un viaje más económico y no debes pagar una hostal al llegar. El movimiento del tren no es problema, después de un rato asumes el sonido de los rieles como parte de la experiencia y concilias el sueño rápidamente. Sólo debes tener cuidado con tu mochila ya que cualquiera puede mirar más de la cuenta. Al día siguiente es fácil saber que el tren está llegando a su destino, porque todas las personas comienzan a vestirse y arreglar sus cosas. Para asegurarme de que estoy bajando en la estación correcta siempre le pregunto a más de una persona, esa técnica suele funcionar.

Lethem, Guyana / Cuando viajas a nuevos lugares con el alma abierta, recibes mucho más de lo que entregas, sin prejuicios de ningún tipo, compartiendo lo que sabes con quien te quiera escuchar. Estos niños viven en sitios rurales de la ciudad de Lethem en Guyana y durante la semana se hospedan en un hogar a pasos de su escuela. Sin invitación, llegamos hasta aquí caminando en busca de actividad en una desolada ciudad. Los niños nos permitieron escuchar una clase, cantaron para nosotros, nos hicieron preguntas y disfrutamos mutuamente de un momento único. Fotografía Wladimir Olguín Bazaes.

Fez, Marruecos / Hace unos días publiqué un retrato de Slimane, un barbero a quien conocí en Fez, Marruecos. La foto también la compartí en Instagram y recibí un comentario de un seguidor que me decía «yo conozco a Slimane y también su tienda, pasaré por ahí en la tarde a mostrarle esta foto». Esto demuestra que a pesar de estar tan lejos, también podemos estar muy cerca. El mundo es un espacio por descubrir y los viajes espontáneos nos tienen preparadas muchas y hermosas sorpresas. 

Fotografías ©Nelson González Arancibia

Síguenos en Instagram


Share
Etiquetado , , , , , , , ,

Nos encantaría leer tus comentarios

A %d blogueros les gusta esto: