TRAVELERS

Travelers

Experiencias de viajeros del mundo que he hospedado en mi casa a través de la comunidad Couchsurfing. Estas son algunas de sus historias:

©Nelson González Arancibia

Demetrius, USA / Demetrius me contactó por Couchsurfing después de 5 meses de viaje. Su recorrido por el continente comenzó en Brasil para luego seguir por Colombia, Ecuador, Perú y ahora en Chile. El es un chef norteamericano visitando por primera vez Sudamérica. “Es emocionante ver cómo funciona el mundo fuera de tu país, puedes despertar y probar un desayuno diferente en cada lugar, tener nuevas experiencias, hacer amigos, coincidir con diferentes personas alrededor del mundo”.
“Estoy ligado a la cocina desde los 16 años, estudié en Colorado en los Estados Unidos. Es un lindo trabajo, pero suele ser demasiado duro”.
Algo que habitualmente me interesa conocer de otros viajeros es su motivación a comenzar un viaje. -“Mi inspiración viajando es tratar de ver todo lo que pueda, no importa qué tan largo sea el tiempo de mis vacaciones. Quiero hacer cosas distintas, ver el mundo, conocer gente, trabajar en diferentes lugares”.
“Vine a Sudamérica porque está cerca de los Estados Unidos, quiero mejorar mi español y conocer la cocina latina, este lugar es muy diverso y eso es algo que quiero descubrir”.
Mientras bebemos unas cervezas, le pregunto cómo puede definir su experiencia viajando. Se detiene un momento y luego de pensar me dice “esperar lo inesperado”. Suena bien, como una aventura cada día. Fotografía ©Nelson González Arancibia

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©Nelson González Arancibia

Catalina, Argentina / Ella es Catalina, una viajera argentina que hospedé un par de días en mi casa. Salió de Buenos Aires hace 4 años para descubrir Sudamérica y decidió quedarse un tiempo en México. Este viaje la trajo de regreso a visitar a su familia y caminar otra vez por el barrio donde creció. Es una apasionada por el circo, de hecho lo primero que me llamó la atención cuando le abrí la puerta fue verla cargando su gran mochila y un monociclo rojo en la mano. Para ella la vida transcurre lenta, se gana la vida haciendo malabares en los semáforos y muchos amigos en la ruta. De sonrisa fácil y a ratos tímida, me dijo «no me llevo bien con las cámaras» cuando le propuse ser parte de mi proyecto fotográfico de viajeros. Pero el resultado no estuvo nada de mal, porque el retrato deja aparecer algo que muchas veces no se lleva tan expuesto, porque es el viaje quien lo va definiendo en la medida que avanzamos, con el paso de los días, poco a poco. Fotografía ©Nelson González Arancibia

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©Nelson González Arancibia

Eduard, Rusia / La primera reacción que tuve al ver a Eduard golpeando la puerta de mi casa con su sweater navideño y su cara de chico bueno fue preguntarle inmediatamente ¿y tus cosas?. Me sorprendió saber que solo viaja con una pequeña mochila de equipaje, algo que siempre aspiré a conseguir. A sus 24 años, ha visitado muchos más países de los que yo hubiese imaginado a su edad. Un muchacho tranquilo, sencillo y amable.
Es nacido en Belogorsk, Oblast de Amur, Rusia, un lugar muy cercano a China que me mostró orgulloso en el mapa, como diciendo “yo vengo desde allá, muy lejos”. 
Su currículum de viaje cuenta entre otras historias conducir en motocicleta por varios países de Sudamérica y pasar una semana en prisión en Tanzania por ingresar sin pagar a escalar el Kilimanjaro. 
Aunque estudió arquitectura, también se gana la vida como diseñador gráfico mientras viaja, creando cartas para restaurantes en Rusia. Su plan inmediato es mudarse a Moscú y junto a otros amigos montar un pequeño café en una de las estaciones del metro. 
Darle un vistazo a la cafetería de Eduard tal vez sea una buena excusa para visitar Rusia otra vez.   Fotografía ©Nelson González Arancibia

«Sí puedo viajar sola, sí puedo hacer las cosas sola, sí puedo como mujer, sí puedo como viajera, sí puedo como latinoamericana».

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©Nelson González Arancibia

Luana, Brasil / «Hay muchas cosas que nos dicen que nosotras las mujeres no podemos hacer. No se puede viajar sola, no se puede quedar sola, no se puede hablar con las personas que no conoces. Y claro, cuando uno viaja siempre va a tener miedo de lo desconocido. Todas las veces que viajo me encuentro con situaciones que son las respuestas para que sí yo viaje: sí puedo viajar sola, sí puedo hacer las cosas sola, sí puedo como mujer, sí puedo como viajera, sí puedo como latinoamericana. Encuentras fuerza, encuentras inspiración, encuentras coraje y un montón de razones para seguir haciéndolo. Al final lo que me inspira es lo desconocido, porque cuando viajo me pueden pasar cosas malas, pero todas las veces que estoy viajando y que me pasan cosas buenas, del coraje de seguir en el camino y de hacer las cosas que tal vez no haría porque me han dicho que yo no podía, eso sí me inspira a seguir viajando». Fotografía ©Nelson González Arancibia

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©Nelson González Arancibia

Cristopher, Guadalupe / Chris es un ingeniero en sistemas que como muchos decidió dejar su trabajo y viajar por el mundo durante un año. Aunque es francés, en realidad es nacido en Guadalupe, una isla en medio del caribe. Tal vez por eso tenga predilección por todo aquello que huela a latino, como bailar salsa por ejemplo, de la cual reconoce ser un adicto. Mientras compartíamos una cerveza me contaba que en China lo invitaron a quedarse en casa de una familia de mucho dinero solo para practicar salsa con sus anfitriones. 
Esta es su tercera vez en Latinoamérica y piensa volver, tal vez para probar suerte por algún tiempo en esta parte del mundo. 
El fue un excelente huesped, ya que además de compartir muchas de sus interesantes experiencias haciendo Couchsurfing, es un excelente cocinero. Su plato preferido es el Colombo, una preparación en base a pollo o cerdo, sazonado con una mezcla de aliños secretos que guarda celosamente en su mochila. Si quieres probar el mejor Colombo de Guadalupe, debes buscar a Chris por Sudamérica porque seguramente vendrá acompañado de alguna de sus nuevas historias de viaje. Fotografía ©Nelson González Arancibia

«Tal vez el fútbol australiano no sea muy popular fuera del país, pero imagina un partido en un estadio con 100 mil personas».

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©Nelson González Arancibia

Daniel, Australia / Daniel fue mi primer huésped australiano de Couchsurfing. Viajó desde Melbourne directo a Santiago de Chile, esperó 2 horas y tomó otro vuelo al desierto de Atacama para dormir aquella noche en el sofá de mi casa. El no habla nada de español, sólo algunas palabras básicas que le enseñé y que repetía con un marcado y gracioso acento británico. Daniel es un chico sencillo que disfruta de los deportes, como el fútbol australiano, parecido al rugby «tal vez no sea muy popular fuera de Australia, pero imagina un partido en un estadio con 100 mil personas». Cuando le pregunté porqué había venido a sudamérica me dijo «muchos amigos dicen que es peligroso, que no es bueno venir aquí, pero quiero descubrirlo por mi mismo». Daniel tiene un estilo de viaje muy similar al mío, sin buscar demasiada información previa sobre sus destinos «no quiero hacerme mucha expectativa de los lugares que visito, prefiero siempre que todo lo que vea sea una sorpresa». Fotografía ©Nelson González Arancibia

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